Revista Internacional de Poesía: "Poesía de Rosario" Nº 21
  "LA MEJOR POESÍA" RUBÉN VELA
 

 

POEMAS COMO PIEDRAS
 


RUBÉN VELA


EL MUNDO DE RUBÉN VELA

En el segundo poema de este nuevo libro de Rubén Vela hay
ya una metáfora que anticipa o insinúa el sentido de este otro
viaje del autor por los caminos vastos de la creación lírica. Lo
que nos dice o sugiere es que el poeta puede cambiar el sentido
de la vida, vida inconcebible sin esa luz creadora de belleza que
es la poesía.
 
Desde hace mucho tiempo conozco a este artista generoso,
cordial y rico en el descubrimiento pertinaz de la creación a
través de ese luminoso mundo que ofrece la poesía. Hace ya
muchos años que supe de su bondad, su ayuda generosa, de su
mundo lírico sumergido en el fervor de la creación. A su pasión
poética, Rubén unió su intensa vida espiritual a la de aquellos
que amaban, como él, la belleza del ser y buscaban los reflejos
salvadores de esa luz en la pureza del poema.

El libro que ahora presenta Rubén es también un canto a
nuestro continente. Él, que fue representante argentino en
muchos países de Europa y Asia, no podía dejar de interpretar
la vida, el fulgor y la belleza de América. A través de todas las
páginas el lector siente cuánta pasión y cuánta luz nueva
iluminan estos poemas. Pintores y poetas, mitos americanos y
europeos, recuerdos que no abandonan la memoria, todo es un
conjunto de radiantes imágenes que Rubén conserva en su
mente bondadosa, fiel y profundamente poética.

Memoria que guarda y ama la poesía, que puede discutir y
describir con versos intensos y perdurables. Sus temas son
vastos e irrepetibles; los versos de Rubén no son obra del azar:
Su mirada lírica recorre países y continentes, paisajes infinitos y
luminosas regiones, imagina mundos futuros nuevos y siente
que será en el extenso universo americano “la sonrisa de una
pampa abierta”.
Rubén ha amado y ama con pasión la poesía. Y la poesía le
devuelve, espléndida y feliz, estas puras imágenes de una lírica
tan expresiva y cálida como ese fervor que lo acompañó desde
muy joven por los infinitos caminos de la tierra.
 
Horacio Armani



MI AGRADECIMIENTO A WALTER CALLE
POR SU AYUDA CONSTANTE


1


Colocar
una semilla
sobre una piedra
y hacerla florecer.

RUBÉN VELA


2

VISIÓN DEL INFIERNO


Oh, señor de la nada
dueño del terrible vacío,
¿cómo concebir la vida
sin poesía?

En esta tarde incierta
donde ya cae la noche
y las sombras acechan
una criatura abandonada
llora en lo más profundo
de mi sangre.


3

ARTE POETICA


Arrojo una piedra.
va cantando por el aire
se incendia con el rayo
hierve en el agua
hace su nido en la tierra.

Contentos están los cielos.
una piedra abrió
el corazón de un hombre.
Una piedra ha florecido
en los ojos de un ciego.

Todo mi ser en este canto.
La piedra es ya una rosa
amanecida.
 
RUBÉN VELA


4

AMÉRICA

I
¡Tontos, estúpidos, ganad su ira, torced sus brazos!
¡Entonces, entonces, hombres de buena sed! ella os quiere
así, ella es la esperada.
 
II
¡Pequeña de tanta muerte, un árbol de pan nacía de tus
labios!
 

RUBÉN VELA


5
 
POETICA

Canta en la radiante luz del día
en la rama más alta.

Canta contra el profundo rostro
de la noche.

Sálvanos del olvido.

RUBÉN VELA


6
ARTE POETICA


El león pasa junto a la rosa
y la ignora, pero la rosa tiembla.
Algo ha cambiado en ese instante.

No es nada ponderable.
Ninguna ley o estructura elemental
ha sido vulnerada.

De pronto a la distancia
el león percibe
el temblor de la rosa.

Su paso se hace lento
corre, ruge
y mata una gacela.

Su soledad lo ha traicionado.

RUBÉN VELA


7

BREVE

Un pájaro atraviesa mi ventana
Todavía estoy en el mundo
puede ser dios mirando mi primer beso de
amor en santa fe.

Entonces mi habitación se cubre de flores
una loca alegría se apodera de mí
estoy vivo, estoy vivo.


8

LIBERTAD


Un sol de piedras
una luna de cenizas
y un llanto que se alarga
en la madrugada
como el lamento
de un animal herido.

Pero hombre al fin
ardiendo los sueños en mis manos
tensa en mi boca la palabra
que aún define
y que aún nombra.

NICARAGUA, 1982

RUBÉN VELA


9

DEFINICIÓN


América sin el arco del triunfo.
América sin el David de Miguel Ángel.
América sin la Venus de Ampurias.
Nueva e intacta américa
que ignoraba la locura de Paolo Ucello.

Porque cuando digo américa,
digo la américa que cantó Pablo Neruda,
que cantó el Cholo Vallejo,
que cantó Huidobro como un nuevo maldito.

Que cantaron los hombres
del tabaco y de la hechicería.

RUBÉN VELA


10

AMÉRICA


La vieja voz
cantando
en sus ídolos
de piedra.

“Esos señores
eran iguales
en voz
a los dioses”.

11

AMÉRICA


Seré una piedra.
Seré el rostro de esa piedra.
Seré la memoria de esa piedra.
Seré la esperanza de esa piedra.
Seré la inicial de un dios.
Seré el relámpago de un dios.
Seré la sonrisa de una pampa abierta.
Seré la hoja de un maíz, seré su flor y su fruto.
Seré el cansancio de un hombre americano.
Seré su sed y su alegría.
Seré un día eterno y memorable.

Seré también América.

RUBÉN VELA


12

DE MI RAZA


Con la piedra fijé el nombre de mi raza.

Lo salve de la segunda muerte, del olvido.

Con la piedra hice el falo funerario, su arrogancia y su
orgullo.

Esta es la piedra viva que fecunda los campos y las mujeres.

Esta es la piedra hembra, esta es la piedra macho,
donde frotan su vientre los recién casados.

Es la piedra de lluvias.

El alma de mis muertos.

RUBÉN VELA


13


A CARLOS DRUMMOND DE ANDRADE
Delante de mí
Detrás de mí
Debajo de mí
Encima de mí
Alrededor de mí
América
Su largo nombre
Su voz adentro.

RUBÉN VELA


14

AL PINTOR GAMBARTES

No hablar de américa
no hablar de nada
no mencionar la muerte que te guarda
como un ángel siniestro
no decir cosas
o decir todo de golpe
descubrirte penetrarte desnudarte
te cae el sol encima
te arde en tu fosa como una lepra
te cae la sed el hambre
se han olvidado las ofrendas
el pago a la tierra el tabaco la coca
te cae el dolor
de tanto espacio herido inútilmente
por los pájaros gigantes de rapiña
que llegan desde el norte
desde el centro del hielo
de la región de la muerte
para escarbar con sus garras
tu corazón de américagambartes
que late todavía.

Y aún sigues viendo el mundo a través de tus manos
gran niño ciego deslumbrado por el arco de todos los
colores
sigues viendo criaturas que nacen como pólipos o
adherencias
sobre la tierraindiaherida
aferradas encimadas atrapadas
como racimos de seres extraños que miramos con
desconfianza
de un planeta desconocido antiguoamérica
de una tierra de cobre donde todos les pertenecemos
y en donde todonada es de ellos
la piedra habitada por el rayo
la piedra de color de calor
de arrabio de rabia de furia
viendo todo por tus manos gritando sobre muros de
piedra
gritando lo que viene desde el ombligo del mundo
manopiedra culebra manopiedra serpiente
manopiedra del llanto
manopiedra cansancio
manopiedrahambre del hombre americano
manopiedra gambartes.

Y me nace esta alegría entre tanta ausencia
haberte conocido
haberte hablado
haberte visto con tus ojos
lo que tú quisiste que vieran mis ojos
tu sabiduría tu humildad
madrepadre gambartes
que construías con tus manos tan pequeñas
los radiantes monstruos del pasado hacia el porvenir
que inventabas la música de las raíces profundas
en la historia partida de esta tierra
con tu corazón de poderoso mago de la aurora
tus manos que inventaban el verdadero nombre de
América
américagambartes
que soñaban américa
que lloraban américa
que gozaban américa.

por que hay que decirlo
volver a repetirlo
quien no ha entendido nada aún de todo esto
que destroce su cuerpo sobre el gastado asfalto
de esta ciudad deforme y malqueriente
que se suicide sin asombros
desde el último piso de sus años vacíos y sin esperanzas
que se corte su sexo para no perpetuar sobre el mundo
su sombra miserable
y si aún después de todo esto sobrevive
que mire por última vez un cuadro de gambartes
una hechicería de gambartes
la luz cegada por el resplandor del relámpagogambartes
y resucitando al fin sobre la aurora de un distinto
nuevodía
cobijarse para siempre en su vientregloria-padremadregambartes.

¡La gran perra por qué te has muerto de temprano aunque
sigas tan vivo para siempre
américagambartes!


RUBÉN VELA




15

EL CAZADOR

1
En la noche propicia
enciende el fuego.
Ponte el manto de guerra.
Súbete a un árbol
y acecha las palabras.

En la mano izquierda el trueno.
En la derecha, el rayo.
 
2
Con tu asombro más íntimo
purifica una piedra.
Arrójala a los aires.
Que descienda la piedra
con su manto de lluvia
hacia la tierra.
 
3
Prepara bien la flecha,
tensa el arco.
apunta a ese silencio:
liberaras el trueno.
El trueno liberado
aún no es poesía.

Conviértelo en silencio.
Deja el arco y la flecha
y abandona la caza.

Si el silencio persiste
en el incesante trueno
habla por ese silencio,
aliméntate del trueno.
Y sabrás el verdadero
nombre de las cosas.

RUBÉN VELA


16


ARTE POÉTICA

A ANTONIO JORGI


El poeta que busca la palabra exacta.
El poeta que busca la palabra justa.
El poeta que busca la palabra precisa.

Todos somos pobres.

RUBÉN VELA


17

EL SUEÑO DE ULISES

Un olvidado dios de piedra
que aún permanecía
bajo el sol de Tasmania.

¿Permanecía?
Si, permanecía,
pleno y total
como en su edad primera.

Alce mis manos hacia su sexo entero,
hacia el fuego del mundo,
y vi
el rostro antiguo de mi madre
en juventud,
su rostro verdadero.
y vi
la paciente sonrisa
de la mujer que amo
rodeada por mis hijos
en la patria lejana.
y vi
la belleza del mundo,
la inextinguible belleza de este mundo,
la alta y verdadera belleza de este mundo.

Pero una sombra inútil
oscureció la luz
de esa tarde australiana.

¡Quien es?, grité asombrado
ante el torpe enemigo.
Y el dios de piedra dijo:
“defiéndete de ti”.

TASMANIA, 1965


RUBÉN VELA



18
 
MACCHU PICCHU


Es su casa de piedra,
su mansión de silencios,
allí donde el tiempo teje
la sed de los equinoccios.

¡Miradla bien!
una raíz, un sueño.

RUBÉN VELA


19

VIRACOCHA


Ese rostro quebrado,
esa piedra cansada,
esa rama caída
del árbol más antiguo
de la naturaleza,
esos ojos que un día
vieron la primera
gestación del mundo,
esa boca que dijo
-con violento temblor
de enamorado-
¡el nombre más íntimo
de américa!


RUBÉN VELA


20


CAYÓ LA PIEDRA EN EL AGUA



Cayó la piedra en el agua
y una música
apenas respirada
estableció distancias
círculos expandiéndose
hacia espacios infinitos
dibujando los rostros
repetidos de dios
cristales que cantaban
ecos de otros ecos
fragmentos de ese nombre
ya olvidado
cayó la piedra en el agua
un silencio, una lágrima
un cristal detenido, un inacable adiós.


RUBÉN VELA


21



A NICOLAS


La mano que dibujó el
vuelo de la serpiente.

La mano que grabó
el árbol del maíz.

En la piedra
está escrita
 
La historia.


RUBÉN VELA


22


POEMAS CON PIEDRA
A MARÍA FERNANDA


El poema como una piedra
desprendida de la rosa.

El poema como una piedra
donde habita la rosa.

RUBÉN VELA



23


JARDÍN DE PIEDRAS
A ANTONIO PORCHIA


Tengo un jardín de piedras.

Cada piedra
es una música abierta hacia el futuro
una preciosa flor.
Es mi jardín de tiempo.

Mi jardín de piedras
tiene también tu nombre:
Se alimenta de sed.

RUBÉN VELA



24

POEMA


Hombre
con su rima fácil
el hambre de cada día.

RUBÉN VELA



25


MARINES


Ruge, salta, asalta
deshace
el hermoso
cuerpo desnudo.

Cada día
repetimos
estas muertes.

El dolor
de ser americanos.

RUBÉN VELA



26

EN SILENCIO


Esa mano diestra, ejercitada,
que avanza y crece sobre la viva geografía
de un cuerpo. Esa mano que atrapa y
ejecuta, que desgarra e inventa. Mano con
ojos para ver, con labios para nombrar, con
oídos para no escuchar.

Todo es posible en ella.

Esa mano y su enemiga:
 
La soledad.


RUBÉN VELA



27


AMÉRICA
A NINA


I
Viviremos desnudos bajo el sol, seremos siempre jóvenes
y no habrá otra memoria que la piedra.

II
Sólo la piedra conoce el porvenir.

RUBÉN VELA



28



ARTE POÉTICA
A ALEJANDRA


Piedra sobre piedra
palabra sobre palabra.
El edificio crece.

Piedras como palabras
palabras como piedras.
El edificio crece.

Piedra o palabra
todo el edificio.
El poema crece.


RUBÉN VELA



29



PEQUEÑA CRIATURA
A Nina


Criaturas de la piel curtida por el fuego ascendente del mediodía,
las hojas de los árboles nuevos te cubren de amor
y mi tiempo es un silencioso rehén ante tu inmensidad.

La sed de los descubrimientos,
el verano común del universo,
la muerte huyen de ti
y quedas prendida como una firme voluntad,
como un solo deseo,
en lo que es pliegue de mi mismo
en mi soledad

Para hablar de ti invento los incendios nuevos,
la locura del día
ordenando los edificios en inmensas vocales de tu nombre.

¡Cómo quisiera estrecharte,
criatura livianísima
bajo la urgencia de este día suelto entre mis labios!
Entonces seriamos tú y yo
hechos memorables para definir el universo.

Criatura de los años erguidos
de años como un alto regocijo para el rojo tiempo de mi amor.
¡La necesidad de tenerte llena de luz
hecha tan sólo esta necesidad de permanente costumbre!

RUBÉN VELA


30

POEMA

Dios dijo: hagamos al hombre a nuestra imagen.
Dios creo la imagen del hombre de barro; lo creo a su imagen de barro
los creo varón y mujer, y les dio la palabra. Génesis: 1- 26, 27.

L

Digo yo,
soy un hombre entero
que hablo con el gigante de piedra de la montaña
recomenzando los trabajos olvidados de la creación.
Invento el nuevo amor, el sexo, la alegría.
Mi padre es un dios majestuoso y vertical,
un monumento construido en el centro del paraíso
donde hermosas mujeres abrazadas
a los sacerdotes de un aire marino
esperan el primer hijo
al que vendrá después.

Y la muerte y el rostro de Orfeo
no existían todavía.
 
II

Digo poesía
y soy una mujer fecundada por todos los hombres.

Que entran y salen de mí cuerpo
como de una casa prodigiosa.
Mis espasmos crean las altas edades del porvenir.
De mis muslos abiertos
esperanzados y musicales,
se desprenden los jubilosos pájaros del amanecer,
insaciable.
Soy la mujer, la madre antigua,
engendradora de la belleza de la poesía.
 

III

Y yo soy el poeta, este cansancio de todos los días,
el pordiosero de la palabra
angustiado y confundido,
este huérfano de si mismo
este hombre
con sus ojos prohibidos,
en soledad.

¡Si!, en soledad.

RUBÉN VELA



31
EVA EN EL PARAISO


Ella vive en un universo sin rencores
donde la historia del hombre
no ha llegado todavía.

Ella se olvida de sí misma
y encuentra un universo que le es extraño.

Comienza a parpadear
y miríadas de luces azules
crean un nuevo mundo.

RUBÉN VELA


32

PAZ


Estaba cansado de escuchar
gente de paz, gente de paz,
pero no lo decían aquellos
que manejaban el mundo
desde su escritorio.

Y ordenaban a la gente de paz
devorarse los unos a los otros,
en paz.

RUBÉN VELA


33


DECLARACION DE AMOR

CASA LIBERTAD


Esa casa no se derrumbara nunca
el tiempo no la destruirá,
está en otro espacio
construida con otro amor.

Esa casa eres tú misma
fortaleza de días y de infancia,
alegrías de juventud
dolores que también son
distintas formas de amor.

Es tu piel, es tu rostro
es mi casa para siempre
tan cercana y tan distinta
es este edificio hecho de amor
es una casa para siempre.

RUBÉN VELA


34

LA INOCENTE
 
ALEJANDRA PIZARNIK


Desnuda y victoriosa, da de comer
a los animales salvajes.

Ellos lamen sus muslos, le gastan
el sexo dulcemente, se alimentan
de esas aguas más profundas.

Al amanecer, ella cierra sus
piernas. Los animales gimen
al principio, rugen luego,
la despedazan con sus garras.

La bella indiferente dice: ¡hasta
mañana! y duerme.
Los animales protegen sus
despojos.

RUBÉN VELA


35


MEMORIA ANTIGUA
(DEDICADO A MI MAESTRO MIRCEA)

Dios está arriba
el hombre está abajo
Dios es dios
el hombre es el hombre
cada cual en su casa
cada cual en su morada
Dios se ha olvidado del hombre.
 

Cuando en lo alto
los cielos no tenían forma
cuando en lo bajo
la tierra no era tierra
cuando yo mismo aun no sabía mi nombre
recuerdo los gigantes
nacidos en la aurora de los tiempos
los gigantes de antaño
que me vieron nacer
y que ya han muerto
conozco los nueve mundos
los nueve dominios del espacio
cubiertos por el árbol de la vida
ese árbol eterno
cuyas raíces están en el cielo
y sus ramas están en el infierno
ese árbol eterno
en el cual todos los demás mundos descansan
y al cual todos los mundos pertenecen.
conozco una rara criatura
que no he visto nunca
que no existe en ningún lugar del mundo
conozco esos troncos
en donde cuelgan los frutos
destinado a los habitantes de la noche

Pero hoy estoy cansado
de tanto dar
de tanto recuperar lo dado
de ser el padre de mi padre
y el hijo de mí mismo
que también será mi padre en el futuro
yo soy mi propio dios
y sin embargo estoy cansado
y me pregunto a mí mismo
tendré que dormir
yo también algún día
como el padre de mi padre
para no despertar jamás.

El que mucho ve
el que mejor ve
el único que ve
el que alcanza todo con su vista
el que espía
el que mejor espía
el que mejor conoce
no es posible engañar al infalible
el que ha contado incluso
el número de veces
que la muerte parpadea.
Fusilamiento de aurora
grande el muy alto dueño
blanca luz de misterio
dorada luz del día
el que mucho ve
el que todo lo ve

oh poderoso toro del cielo
joven toro de robustos cuernos
toro de las estrellas
la tierra esta embriagada
porque penetras en ella
la tierra ha llegado hasta ti
como un entero cuerpo vivo
tómala, la tierra ha llegado hasta ti
como un entero cuerpo vivo

Madre de las edades
mujer de los espejos de mercurio
rostro de los azufres formidable
no desprecies el polvo
que está en el fondo de la tierra
en el esperma del padre

Ya no puedes engañarnos
el sol se altera
y lo que era espeso se vuelve sutil
un día una hora
un momento mira por sus ojos
entonces la naturaleza cantará
Qué son los hombres
qué es el cuerpo
qué son estas ropas
qué es el misterio del alma
dentro del misterio del cuerpo
la sed me devora la sed
cuando el padre te envía
como una simiente
a la matriz de la tierra
cuando los cielos
y los infiernos
están embriagados
porque penetres en el cielo
y en la tierra

agua me consumo de sed

Botánica tu que fuiste encontrada
por primera vez
por esculapio, albahaca
por la divinidad que te hizo nacer
vosotras plantas poderosas
que la tierra madre ha creado
hierba santa que no han sido
sembradas o plantadas
mostrad la virtud que dios os ha dado

la sed.
Ardo y me consumo de sed

Por encima del cielo azul
por debajo de la nube blanca
entre la tierra y el pájaro
está el infierno
Dios está arriba
el hombre está abajo
Dios es dios
Dios se ha olvidado del hombre.

RUBÉN VELA


36

MANERAS DE LUCHAR

Que no me digan
que escriben simplemente,
que dice el poema
sin pensarlo siquiera,
que él nace porque sí.

Es un arduo trabajo,
un oficio de herreros,
un hacer proletario,
un cansancio que continuará mañana.

Que no me digan
que se hacen poemas sin sudores,
sin una larga y violenta jornada de trabajo.
Tengo las manos como las de un labriego,
duras, gastadas, llenas de poemas.


RUBÉN VELA



ÍNDICE


EL MUNDO DE RUBÉN VELA…………………………
VISIÓN DEL INFIERNO……………………………….....2
ARTE POÉTICA……………………………………….......3
AMÉRICA………………………………………………....4
POÉTICA……………………………………………….....5
ARTE POÉTICA……………………………………….….6
BREVE………………………………………………….…7
LIBERTAD…………………………………………….…..8
DEFINICIÓN………………………………………….…..9
AMÉRICA…………………………………………….….10
AMÉRICA…………………………………………….….11
DE MI RAZA………………………………………….….12
A CARLOS DRUMOND DE ANDRADE…………......…13
AL PINTOR GAMBARTES………………………….…..14
EL CAZADOR………………………………………..…..15
ARTE POÉTICA………………………………………….16
EL SUEÑO DE ULISES…………………………………..17
MACCHU PICCHU………………………………………18
VIRACOCHA……………………………………………..19
CAYÓ LA PIEDRA EN EL AGUA…………………….....20
LA MANO QUE DIBUJO………………………………...21
POEMAS CON PIEDRA…………………………………22
JARDÍN DE PIEDRAS……………………………………23
POEMA……………………………………………….…..24
MARINES…………………………………………….…..25
EN SILENCIO…………………………………………....26
AMÉRICA………………………………………………...27
ARTE POÉTICA………………………………………….28
PEQUEÑA CRIATURA…………………………….........29
POEMA…………………………………………………..30
EVA EN EL PARAÍSO…………………………………...31
PAZ……………………………………………………….32
DECLARACIÓN DE AMOR
CASA LIBERTAD………………………………………...33
LA INOCENTE…………………………………………...34
MEMORIA ANTIGUA……………………………………35
MANERAS DE LUCHAR………………………………...36

 

 
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